Gestiona tu patrimonio inmobiliario sin morir en el intento. Te ayudamos

Tanto si has recibido una herencia de repente, una donación o bien te ha ido estupendamente en el trabajo, es normal que tengas bajo tu propiedad un patrimonio inmobiliario que requiere de una gestión adecuada y eficaz. En muchas ocasiones las personas desaprovechan un patrimonio y no lo rentabilizan, lo cual es un gran error que puede llegar a hacer perder mucho dinero. Es importante gestionar bien ese patrimonio y sacar todo el provecho y los frutos que este pueda ofrecer, al fin y al cabo, tanto si es una herencia, un regalo o una adquisición, nos habremos gastado un dinero en conseguirlo.

Lo mejor que podemos hacer cuando tenemos bajo nuestro patrimonio un inmueble, es disfrutarlo y sacar el máximo rendimiento. Y para ello lo primero que necesitamos es un plan que defina los objetivos de futuro que tenemos. Obviamente, estos objetivos tienen que ver con nuestros posibles ingresos o los ingresos que deseamos conseguir. Para ello lo que debemos hacer es analizar el rendimiento que tiene un inmueble y ver si nos puede aportar beneficios a largo plazo y de qué volumen de beneficios se trata. Quizás nos conviene mantener ese inmueble y alquilarlo a un precio interesante para nosotros, o bien venderlo y disfrutar de ese dinero, o invertirlo de nuevo para aumentar esos beneficios.

¿Qué debemos tener en cuenta?

Si nos interesa vender o no dependerá de una serie de factores que debemos tener en cuenta como, por ejemplo, la revalorización de una zona a causa de un buen desarrollo industrial. Por ese motivo es importante conocer nuestros objetivos y si es posible conseguirlos gracias a ese inmueble. Para lograr nuestros objetivos no tenemos necesariamente que conservar un patrimonio, también podemos vender, comprar, alquilar, hipotecar o combinar algunas de estas acciones, según el tamaño de nuestra inversión, nuestros activos y objetivos.

Por supuesto, lo que en Inmobiliaria Núcleo te recomendamos es que si tienes un inmueble que no estás utilizando personalmente lo muevas y adoptes una visión de apuesta, una visión atrevida y abierta a cierto riesgo “seguro” con la finalidad de encontrar una fuente de ingresos que da rendimiento y es una fuente sólida. Tener una visión conservadora es bueno para minimizar al máximo los gastos, pero no para aumentar significativamente los beneficios. Nosotros preferimos una visión que consiste en un punto medio entre conservador y arriesgado, en la que podamos gestionar el riesgo de forma segura y encontremos una fuente sólida de ingresos.