El reciclaje inmobiliario. ¿Qué es?

Todos conocemos la palabra reciclaje y aunque en gran parte su significado se asigna al medio ambiente y a la sostenibilidad, también podemos aplicar esta palabra para el sector inmobiliario. El reciclaje, generalmente significa darle un nuevo uso a algo, a un material, un objeto etc. El reciclaje inmobiliario significa dar una segunda vida o un segundo uso a un inmueble. Podríamos definir el reciclaje inmobiliario den una sola palabra y es reurbanización. Consiste en la reconstrucción, la reurbanización de una propiedad que ya se está utilizando.

¿En qué consiste?

Este concepto consiste en una manera de darle una segunda oportunidad a una propiedad urbana o industrial envejecida, con un uso ya obsoleto, a la que no se le está dando un uso importante y a la que se pretende dar un nuevo uso mediante una remodelación. Un ejemplo de ello es cuando tenemos un terreno ya construido y añadimos una nueva propiedad. El primer paso que debemos tomar a la hora de reciclar un terreno es evaluar en entorno desde el punto de vista medioambiental. Es decir, debemos analizar el terreno para ver si este nos permite una nueva construcción o si, por lo contrario, hay elementos determinados por la naturaleza que nos impide la construcción.

Estos elementos pueden ser un terreno demasiado irregular para construir, un terreno no urbanizable o árboles que nos impiden la nueva construcción. El segundo paso para el reciclaje es una planificación de los nuevos empleos que le daremos a esa construcción, es decir, qué funciones tendrá ese inmueble. Otro paso muy relevante es consultar con un técnico para conocer la viabilidad de una nueva construcción, realizar un estudio del proyecto y llevar a cabo una supervisión a lo largo del proceso del proyecto.

Hay una gran variedad de reciclajes que podemos realizar a nuestro terreno y debemos tener en cuenta de que no se trata precisamente de construir una nueva vivienda con materiales reciclados, sino que el concepto va más allá, en darle una nueva vida a un terreno. Un ejemplo de ello puede ser transformar una fábrica grande en una vivienda de lujo o en varias propiedades habitables. Otro ejemplo que podría servirte de gran utilidad es la reconstrucción de unas cuadras o granjas en casas rurales, un proyecto rural rehabilitado en iglesia, etc. Las posibilidades para darle una nueva vida a un terreno, como podrás ver, son infinitas y las ventajas también y se traducen en sostenibilidad, economía circular y una inversión asequible.